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Fiesta de las Semanas Levítico 23:15-22

Actualizado: 30 de ene de 2019


1. La cosecha de trigo – Después de las gavillas de cebada y linaza que se presentaban el 16 del mes de Abib en la fiesta solemne de las primicias, durante las siguientes semanas maduraba el resto de la cosecha de granos. Exactamente siete semanas después de las primicias, seguía la llamada fiesta de las semanas o también llamada fiesta de la cosecha y en el nuevo testamento conocida como “Pentecostés”. En esta ocasión el trigo era el protagonista, pues ya estaba listo para ser cosechado junto con el centeno y en esta fiesta solemne se debía ofrecer las primicias del trigo (Éxodo 34:22). Recordemos que la cebada y el lino eran los primeros granos en ser cosechados y durante las siguientes semanas maduraba el trigo y el centeno porque “eran tardíos” (Éxodo 9:31,32) (Rut 1:22) (2:23).


2. Las ofrendas – A partir del primer Shabat ceremonial de la fiesta solemne de las primicias, el 16 de Abib, se debían contar siete semanas y el día inmediatamente siguiente, en el día número cincuenta se ofrecía el nuevo grano, esto sucedía en el tercer mes del calendario bíblico, aproximadamente en el mes de mayo de nuestro calendario (Levítico 23:15,16). Antes de poder usar el trigo de la cosecha para el consumo, se debía amasar dos panes de masa de trigo con levadura, hornearlos y llevarlos ante el sacerdote, para ofrecerlos al Señor como primicias del trigo (23:17). El día que se observaba esta fiesta se convertía en un Shabat ceremonial, y se ofrecían, aparte de las ofrendas diarias, diez holocaustos con sus oblaciones y libaciones, además un macho cabrío como ofrenda por el pecado y esta fiesta era la única en que se ofrecían dos ofrendas de paz (23:18,19) (Números 28:26-31). La fiesta de las semanas era un día de gran regocijo familiar y de encuentro con judíos de otras partes del mundo pues la fiesta debía celebrarse en el lugar que Dios hubiese elegido, se daban también ofrendas voluntarias (Deuteronomio 16;10,11).

3. Las semanas de años – Existen en la escritura las semanas de siete años, donde cada año representa un día. Por ejemplo, la tierra debía descansar de los cultivos cada séptimo año porque el séptimo año era como un “Shabat” para la tierra (Levítico 25:3,4). Además, cada siete semanas de años, es decir cada 49 años cuando se llegaba al año número cincuenta, se pregonaba el año del jubileo, era un año especial en el cual la tierra también descansaba, no se podía cultivar, también se regresaban las propiedades vendidas a sus dueños originales entre otras cosas, todo esto era motivo de gran regocijo (25:8-18). La profecía de las semanas de Daniel debe referirse a semanas de años, no a semanas literales, allí aparece un ciclo de 7 semanas. Las siete semanas de esta profecía representa el lapso entre el decreto para reconstruir a Jerusalén promulgado en el año 457 AC y la reconstrucción del Jerusalén en el año 408 AC, es decir 49 años, siete semanas proféticas o un jubileo (Daniel 9:25).


4. El Pentecostés – Es una palabra de origen griego y significa “quincuagésimo día después de la Pascua”. Nuestro Señor Jesús fue crucificado en la Pascua del 14 de Abib, su cuerpo descansó en el sepulcro el 15 de Abib en el día de los panes sin levadura, resucitó con las primicias el 16 de Abib, luego pasó cuarenta días en la tierra instruyendo a los discípulos y les mandó que se quedaran en Jerusalén porque diez días después, en el día de la fiesta del Pentecostés recibirían el Espíritu Santo (Hechos 1:3,4) (2:1-4). En este mismo día se bautizaron tres mil personas (Hechos 2:41), una gran cosecha de almas, porque el trigo de la fiesta de las semanas es símbolo de las almas que se entregan al Señor Jesús (Mateo 13:24-30).


5. El Pentecostés en el tiempo del fin – Después de la gran tribulación, un grupo del pueblo de Dios será vencido y asesinado a manos del papado, representado por la bestia que sube del abismo, los cadáveres serán dejados en las calles de la gran ciudad (Babilonia) y en el día que mueren se hace una referencia a la crucifixión de Cristo (Apocalipsis 11:7,8), esto sería el cumplimiento de la Pascua del 14 de Abib para el tiempo del fin. Sus cuerpos sin vida estarán a la vista de todo el mundo hasta el tercer día y habrá regocijo entre los impíos, esto sería el cumplimiento de los panes sin levadura del 15 de Abib (11:9). Al tercer día sucede la primera resurrección, es decir, se cumple la fiesta solemne de las primicias del 16 de Abib (11:11,12). Las únicas primicias del tiempo del fin son los 144 mil (14:1,4), ellos “siguen al cordero por donde quiera que va”. Si los 144 mil son las primicias y tienen el carácter del Cordero y viven la experiencia del Cordero, se deduce que son ellos los que cumplen el ciclo de las tres primeras fiestas durante la gran tribulación descrita en Apocalipsis 11. Ellos predican en gran angustia (11:3). De igual forma que los discípulos, los 144 mil recibirán el Espíritu Santo y se producirá una gran cosecha de almas para cumplir así el Pentecostés del tiempo del fin (14:14-16) (6:9). Los panes con levadura que se ofrecían en esta fiesta representan el hecho de que los que se unan al pueblo de Dios en la gran tribulación no estarán libres del pecado, por lo cual necesitan pasar por el fuego de la aflicción para extinguir el pecado (CS54* 678.3 679.2 688.2).


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