Buscar

La Profecía – Parte 1 Proverbios 29:18

Actualizado: 1 de sep de 2019



“Que la profecía es parte de la revelación de Dios al hombre; que está incluida en esa Escritura, que es útil para la instrucción (2 Timoteo 3: 16); que está diseñada para nosotros y nuestros hijos (Deuteronomio. 29: 29); que lejos de estar envuelta en un misterio impenetrable, es lo que constituye especialmente la palabra de Dios, una lámpara a nuestros pies y una luz a nuestro camino (Sal. 119: 105; 2 Pedro 1:19); que se pronuncia una bendición sobre los que la estudian (Ap. 1: 1 -3); y que, en consecuencia, debe ser comprendida por el pueblo de Dios lo suficiente como para mostrarles su posición en la historia del mundo y los deberes especiales que se requieren de sus manos.

Que la historia del mundo a partir de fechas específicas en el pasado, el surgimiento y la caída de los imperios y la sucesión cronológica de eventos hasta el establecimiento del reino eterno de Dios, se resumen en numerosas grandes cadenas de profecía; y que estas profecías ahora se cumplen, excepto las escenas finales.

(Declaración de fe número 6 y 7 de los Adventistas del Séptimo día, publicado en el Anuario de 1889, Pág. 147)


1. Eliminadas en 1931 – Las dos declaraciones mencionadas anteriormente fueron eliminadas del conjunto de creencias fundamentales de los Adventistas en 1931, no es de admirar por qué se tiene un concepto tan superficial de la profecía en la actualidad. El estado actual de desenfreno pecaminoso dentro de la iglesia es resultado del abandono del estudio profundo de la profecía (Proverbios 29:18). En la biblia Septuaginta, el mismo pasaje de proverbios dice “no habrá intérprete para el pueblo transgresor”, dando a entender que si vivimos en transgresión de la ley de Dios no puede haber alguien que revele la profecía, el pueblo vive en tinieblas, le falta conocimiento y será rechazado del sacerdocio si continua en esta situación (Oseas 4:6).


2. Estaba profetizado que apagarían la antorcha – La profecía se compara a una antorcha en lugar oscuro; necesitamos como nunca antes la palabra profética, esta hace parte de la palabra de Dios, tenerla y no estudiarla equivale a tener la antorcha, pero apagada (2 Pedro 1:19). La profecía no es para que exclusivamente un grupo de eruditos la interpreten, es responsabilidad de todos estudiarla, no es de interpretación privada, si el Espíritu Santo es el que inspiró la profecía, también dará su interpretación a los que la busquen sinceramente (1:20,21). Sin embargo, Pedro profetizaba que vendrían falsos maestros para introducir de manera encubierta enseñanzas falsas de la profecía, es decir se infiltraría en la iglesia “eruditos” para interpretar privadamente las profecías, quitarles la fuerza e intención original y sutilmente presentarlas como verdad (2:1-3). Satanás quiere ocultar a los hombres lo que revela sus engaños, estudiar la profecía equivale a desenmascarar al enemigo. Hay una bendición especial para aquellos que se esfuerzan estudiando la profecía (CS 390.3) (Apocalipsis 1:1-3). Encendamos la lámpara (Salmos 119:105), la profecía también es parte de la ley de Dios. La palabra profecía viene de la raíz en hebreo “Nabá” que significa hablar o cantar por inspiración divina. Una profecía no significa necesariamente predecir cosas del futuro, simplemente es un mensaje inspirado por Dios. Ejemplos. Ezequiel 37:1-8, 1 Samuel 10:9-13, Jueces 5.

3. Las profecías son cíclicas – La declaración de fe número 7 dice que hay “grandes y numerosas cadenas proféticas” y que se desarrollan de forma histórica, sin embargo, solo conocemos unas dos o tres del libro de Daniel, ¿dónde están las numerosas cadenas proféticas? Necesitamos entender que, aunque las líneas proféticas se cumplen de forma histórica, esto no significa que una misma profecía no inicie otro ciclo profético años más tarde. Por ejemplo, Mateo 24 y 25 es la profecía que le dio Cristo a sus discípulos acerca de la destrucción de Jerusalén en el año 70 y de cómo prepararse para ese evento. Pero esto no significa que esta profecía ya no aplique para nosotros. En este sentido es que vemos que la profecía es cíclica, Mateo 24 y 25 cumplió un ciclo de tiempo hasta el año 70 y tendrá un ciclo final de cumplimiento para nuestro tiempo (DTG 581.3) (CS 40.1). No hay que olvidar tampoco el ciclo que cumplió estas mismas profecías durante los 1260 años de supremacía papal (CS 444.1). Contamos entonces tres ciclos, tres cumplimientos para esta sola profecía. Pero hay mucho más.


4. Daniel y Apocalipsis son cíclicos – Los libros de Daniel y Apocalipsis son uno solo, uno complementa al otro para formar un cuadro completo (Ms 59 de 1900, párrafo 23). El mismo que dio el Apocalipsis a Juan es el mismo que dio Mateo 24 y 25, es decir, el resumen de Daniel y Apocalipsis se encuentra en Mateo 24 y 25 (y sus contrapartes de Lucas 21 y Marcos 13) y si evidenciamos que Mateo 24 y 25 son cíclicos entonces Daniel y Apocalipsis también lo son. Por ejemplo, la mensajera del Señor dijo que los mensajes de los tres ángeles debían repetirse (RH Octubre 31 de 1899) y si estos deben repetirse que son la columna vertebral de Daniel y Apocalipsis entonces todas las profecías contenidas en estos libros también se repetirán, son cíclicas. En otra ocasión la mensajera del Señor mencionó que pronto sonaría trompeta tras trompeta (Carta 112 de 1890, párrafo 13). Pero un momento, ¿las trompetas no habían sucedido ya y estamos esperando la séptima?, la respuesta es que, si se cumplieron, pero en ciclos anteriores, en la edad media y en el ciclo de los pioneros adventistas, ahora esperamos un ciclo final de cumplimiento. ¿Ya sabemos que significan las siete trompetas que están por sonar para nuestra generación y que suponemos es la última generación?


5. Los ciclos de Apocalipsis 13 – Hay dos bestias en esta profecía, por años se ha identificado a la segunda bestia como los Estados Unidos, pero antes de que esta nación se convirtiera en potencia mundial, ¿qué representaba esta segunda bestia?, para William Miller la segunda bestia representaba a Roma Papal. (Remarks on Revelations, 10.4.) No podemos decir que él estaba equivocado, porque para su tiempo, en su ciclo de cumplimiento esto era correcto. Llegan los pioneros adventistas después de 1844 y los Estados Unidos se convierten en potencial mundial. Luego El Señor revela a sus siervos que la segunda bestia es Estados Unidos y la primera es Roma papal, comienza un nuevo ciclo (CS 492 y 493). Pero hay otro ciclo; después de 1888 la mensajera del Señor recibe visiones adicionales donde aplica Apocalipsis 13 al falso mesías que se va a manifestar en la tierra, ella habla de un cumplimiento final de Apocalipsis 13 (Manuscrito 153 de 1902, párrafo 8) (5TI 653.4) (6TI 23.3). La marca de la bestia no se comprende todavía ni se comprenderá hasta que se abra el rollo (6TI 25.5). ¿Cuál Rollo?, ¿Apocalipsis 5?.


0 vistas
  • Facebook celestial
  • Twitter Celestial
  • Celestial Bible
  • Instagram Celestial
  • Celestial music
logo_size_invert_edited.jpg